Las emociones son contagiosas 14 diciembre, 2017 – Publicado en: Lineas

La biofísica Alison Hill de la universidad de Harvard, estudió las emociones como si se trataran de cuadros infecciosos comprobado que, en efecto, se expanden tal y como si fueran gripe.

La empatía es responsable de esto, porque en el pasado primitivo, el hecho de percibir cómo actuaban los otros nos alteraba de posibles peligros y dolor.

He ahi la razón por la cual las emociones negativas sean mucho más contagiosas que las positivas, ya que según su investigación, una persona feliz es capaz de esparcir su alegría entre 9 y 11% pero una triste puede hacerlo hasta en un 50%. Y todo gracias a nuestro instinto de supervivencia. Si alguien te sonríe, lo haces, si te fruncen el ceño, tú lo frunces de regreso, es así de simple.

Por supuesto que dejarte “infectar” por la alegría de alguien no tiene nada de malo, el problema es cuando se trata de energía negativa, ya que un ambiente tóxico te provoca estrés y tú lo propagas, lo que genera un circulo vicioso.

Entre más sensible seas, más propensa eres a contagiarte de los sentimientos de los demás, así que la única solución es prestar atención a quienes te rodean y a los que no.

La manera de medir quién o qué momentos de tu vida son un peligro infeccioso, es hacer conciencia de tus emociones antes y después de una situación, por ejemplo, silletas con una gran actitud al trabajo, pero después de una hora junto a tu jefe ya no puedes esperar a salir de la cena, o habías tenido un día perfecto con tu novio, y ese café con tu amiga te provoco el sentimiento de que algo va mal.

Tal como sucede con cualquier enfermedad, tu capacidad de curación es única, pero a diferencia de un virus común, sólo tú decides en qué momento quieres dejarte llevar por los sentimientos de los demás, ya que el trabajo de sanción es 100% con base en la voluntad.